TODOS TENEMOS UNA HERENCIA

En esta vida, todos heredamos algo. La palabra «herencia» puede referirse a bienes materiales, como una casa, un negocio o incluso dinero. Pero la herencia no siempre se limita a lo que podemos tocar o ver. A veces, lo que recibimos de quienes vinieron antes que nosotros es inmaterial: hábitos, creencias, formas de pensar. Estas herencias moldean nuestra manera de ver el mundo y de enfrentarnos a la vida.

QUE HACER CON TU HERENCIA

Sin importar si heredamos cosas buenas o malas, materiales o inmateriales, el verdadero poder está en lo que hacemos con esa herencia. Como dice en Lucas 19:26, «a los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más.» Si recibimos algo positivo y lo gestionamos sabiamente, cosecharemos buenos frutos. Si lo que heredamos incluye malos hábitos o formas de pensar equivocadas, está en nuestras manos romper ese ciclo y forjar un futuro mejor.

LA HERENCIA DE DIOS: OPORTUNIDAD UNICA

La Herencia de Dios: Una Oportunidad Única

Pero hay una herencia que supera cualquier otra. No tiene precio, no se deteriora con el tiempo, y está disponible para todos. Esta herencia viene de Dios, y es una oferta abierta a cualquiera que esté dispuesto a aceptarla. En 1 Pedro 1:4 leemos: «tenemos una herencia que no tiene precio, una herencia que está reservada en el cielo para ustedes, pura y sin mancha, que no puede cambiar ni deteriorarse.

Esta herencia no es algo que ganamos a través de esfuerzo humano, ni algo que se devalúa con el tiempo. Es una herencia eterna: la salvación y la promesa de vida eterna en Cristo. A diferencia de cualquier herencia terrenal, esta no se desgasta, no depende de las circunstancias. Es un regalo que Dios nos ofrece a través de Jesucristo.

LA DESICION ESTÁ EN TUS MANOS

La vida está llena de altas y bajas, de decisiones y consecuencias. Pero la oportunidad de recibir esta herencia espiritual está siempre presente. No importa qué hayas heredado de tus antepasados o las circunstancias que enfrentes hoy, Dios te ofrece una nueva herencia, una que trasciende lo temporal. Todo lo que necesitas es fe. Fe en que Dios tiene un plan para ti. Fe en que Jesús puede transformar tu vida y darte paz, esperanza y un propósito eterno.

Si hoy decides confiar en Él, estás eligiendo recibir una herencia que nunca se desvanecerá, una herencia que cambiará tu vida para siempre. No es un concepto lejano o inalcanzable. Es una promesa viva, y está a tu alcance si decides tomarla.

RELFEXIÓN

¿que harás con la herencia que tienes hoy? ¿Seguirás el mismo camino, o te atreverás a buscar una herencia más grande, más valiosa, que sólo Dios puede ofrecer?

ÁNIMO

Estimado amigo, te animo a confiar en Jesucristo y tener fe en Él. El te ofrece una herencia eterna, un regalo que transformará ti vida y te dará un propósito que va mas allá de esta vida.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

Dios te bendiga

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